[General]
El desempleo juvenil cae al 14,7%, su nivel más bajo desde 2018
El mercado laboral joven mejora, pero la brecha de género y la informalidad siguen decidiendo la diferencia entre tener un empleo y tener uno digno.
DATOS DANE · BOLETÍN DE JULIO DE 2026 · MERCADO LABORAL. Por el equipo de SkillBridge, con base en la Gran Encuesta Integrada de Hogares (GEIH), DANE.
El 31 de julio, el DANE publicó los resultados del mercado laboral de junio de 2026, y la foto trae una buena noticia para quienes empiezan su vida laboral: el desempleo de los jóvenes entre 15 y 28 años bajó a 14,7% en el trimestre abril–junio, frente al 15,3% del mismo periodo de 2025. Es la cifra más baja desde que hay registro comparable en la serie (2018) y confirma que el mercado laboral joven ya dejó atrás el golpe de la pandemia. Pero detrás del titular hay matices que conviene leer con calma.
El empleo joven está en su mejor momento en años. La pregunta ya no es solo cuántos consiguen trabajo, sino de qué calidad.
1. Juvenil vs. general: la brecha que no desaparece
Conviene empezar por lo básico. La tasa de desocupación (TD) mide qué porción de las personas que están buscando trabajo activamente no lo encuentran. No es lo mismo que “no tener empleo”: quien estudia y no busca, o quien dejó de buscar, no entra en este cálculo. Con esa lupa, el total nacional cerró junio en 8,0% (frente a 8,6% un año atrás), y en el trimestre abril–junio quedó en 8,3%.
El dato joven mejora al mismo ritmo, pero desde mucho más arriba. Un joven en Colombia tiene casi el doble de probabilidad de estar desempleado que el promedio nacional: 14,7% frente a 8,3% en el mismo trimestre. Esa distancia es estructural —lleva años repitiéndose— y es, precisamente, el problema que da sentido a plataformas como SkillBridge: empezar cuesta más.
| Indicador (trim. abr–jun) | 2025 | 2026 | Variación |
|---|---|---|---|
| TD total nacional | 8,8% | 8,3% | −0,5 p.p. |
| TD juvenil (15–28 años) | 15,3% | 14,7% | −0,6 p.p. |
| Brecha juvenil vs. nacional | 6,5 p.p. | 6,4 p.p. | ≈ sin cambio |
Fuente: DANE, GEIH — Presentación “Principales resultados junio 2026”, págs. 27, 34 y 36.
Para dimensionar el avance: en el peor momento de la pandemia (abr–jun 2020) la TD juvenil llegó a 30,5%. Hoy se ubica en menos de la mitad de esa cifra. La recuperación fue real; el reto es que el punto de llegada sigue siendo alto para los estándares del país.
2. Mujeres jóvenes: cargan la brecha, pero lideran la recuperación
El desempleo joven no pesa igual para todos. Entre los jóvenes, la TD de las mujeres fue 18,5% y la de los hombres 12,0%: una brecha de 6,5 puntos porcentuales. Es decir, ser mujer y joven al tiempo suma dos desventajas en el mismo dato. La buena noticia es que esa brecha se ha reducido frente a los 8,2 p.p. de 2018.
Casi todo el empleo nuevo que ganó el país en el último año lo aportaron las mujeres: +544 mil frente a +162 mil de los hombres.
Y hay un giro que rara vez llega a los titulares. En el grupo de 15 a 24 años, el empleo de las mujeres creció en 119 mil personas en un año (una variación estadísticamente significativa), mientras el de los hombres jóvenes cayó en 40 mil. En paralelo, el número de mujeres jóvenes desempleadas bajó (de 336 mil a 316 mil) y el de hombres jóvenes subió levemente. La recuperación del empleo joven, este año, tuvo rostro de mujer.
Fuente: DANE, GEIH — págs. 11 y 18 (rangos de edad 15–24). La TD juvenil por sexo corresponde a 15–28 años, pág. 35.
3. Dónde están apareciendo las oportunidades
El boletín no desagrega los sectores por edad, así que aquí leemos el total nacional como señal de hacia dónde se mueve la demanda (un supuesto razonable, porque son ramas de entrada típicas para jóvenes). En el último año, el empleo creció sobre todo en:
| Sector (rama de actividad) | Empleos nuevos (jun 25→26) |
|---|---|
| Alojamiento y servicios de comida | +289 mil |
| Construcción | +146 mil |
| Transporte y almacenamiento | +145 mil |
| Artísticas, entretenimiento y recreación | +110 mil |
| Actividades profesionales, científicas y técnicas | +84 mil |
| Administración pública, educación y salud | +82 mil |
| Actividades financieras y de seguros | +47 mil |
Fuente: DANE, GEIH — págs. 12 y 13 (variación absoluta, total nacional).
Un detalle relevante para el punto anterior: buena parte del empleo que ganaron las mujeres se concentró en alojamiento y comida (+281 mil), comercio (+103 mil) y el bloque de educación, salud y administración pública (+75 mil). En cambio, comercio, agricultura e industria manufacturera perdieron puestos. La conclusión práctica para un joven que busca su primera oportunidad: hoy hay más puertas abiertas en servicios, turismo, logística y economía creativa que en el comercio tradicional.
4. Las ciudades donde ser joven y buscar empleo cuesta más
El promedio nacional esconde realidades muy distintas según la ciudad. Estas son las de mayor y menor desempleo juvenil en el trimestre abril–junio de 2026:
| Ciudad | TD juvenil 2026 | Cambio vs. 2025 |
|---|---|---|
| Quibdó | 33,9% | ▼ −0,4 p.p. |
| Sincelejo | 24,5% | ▼ −2,3 p.p. |
| Cartagena | 23,0% | ▲ +3,5 p.p. |
| Montería | 21,9% | ▼ −0,6 p.p. |
| Ibagué | 21,7% | ▼ −3,7 p.p. |
| Santa Marta | 19,1% | ▲ +3,3 p.p. |
| — Total nacional — | 14,7% | ▼ −0,6 p.p. |
| Cali A.M. | 15,7% | ▲ +0,1 p.p. |
| Popayán | 14,8% | ▼ −2,1 p.p. |
| Bogotá D.C. | 14,6% | ▲ +0,2 p.p. |
| Valledupar | 14,5% | ▲ +0,5 p.p. |
Fuente: DANE, GEIH — pág. 36 (población joven 15–28 años, 23 ciudades y A.M.).
Dos movimientos llaman la atención. Del lado positivo, Ibagué (−3,7 p.p.) y Riohacha (−6,9 p.p.) tuvieron las mayores caídas del país. Del lado de alerta, Bucaramanga subió 4,8 p.p. y Cartagena y Santa Marta también empeoraron. El mapa del empleo joven es desigual: la recuperación nacional no llega parejo a todas las regiones.
5. El dato que completa la foto: informalidad
Reducir el desempleo es solo la mitad de la historia. La otra mitad es la calidad de ese empleo. Y ahí el boletín deja una cifra que no se puede ignorar: el 54,5% de los ocupados en Colombia trabaja en la informalidad (abr–jun 2026). Bajó apenas medio punto en un año. En términos simples: más de la mitad de quienes tienen empleo lo hacen sin contrato estable, sin prestaciones o sin seguridad social plena.
Conseguir trabajo dejó de ser el único reto. Para más de la mitad del país, el reto es que ese trabajo sea formal.
La informalidad golpea con especial fuerza a las ciudades de la periferia —Sincelejo (65,7%), Riohacha (62,4%), Valledupar (60,7%) y Cúcuta (60,6%)— y suele ser la puerta por la que muchos jóvenes entran al mundo laboral. Por eso el objetivo no puede ser solo “que consigan algo”, sino que ese primer empleo abra camino en lugar de encerrarlos en la precariedad. Ahí es donde demostrar habilidades con evidencia —y no solo con una hoja de vida— cambia las reglas del juego.
Nota metodológica: todas las cifras provienen del boletín del DANE (GEIH) publicado el 31 de julio de 2026, con datos de junio de 2026 (mensual) y del trimestre móvil abril–junio de 2026. El DANE define juventud como la población de 15 a 28 años; algunos indicadores de empleo por edad se reportan para el rango 15 a 24 años, lo cual se señala en cada caso. La tasa de desocupación mide a quienes buscan trabajo activamente y no lo encuentran. El trimestre mayo–julio 2026 aún no se publica: el último dato disponible es junio / abril–junio de 2026.
¿Qué significa esto para las empresas?
- El talento joven está más disponible, pero sigue siendo difícil identificar el potencial. Aunque el desempleo juvenil cayó al 14,7%, los jóvenes continúan enfrentando casi el doble de probabilidad de estar desempleados que el promedio nacional. Contar con herramientas que evalúen habilidades, y no solo experiencia, puede ampliar el acceso a talento de alto potencial.
- Los sectores con mayor crecimiento serán también los más competitivos para atraer talento. Actividades como alojamiento, logística, construcción y servicios profesionales lideraron la generación de empleo. Las empresas de estos sectores necesitarán procesos de selección más ágiles y objetivos para captar a los mejores candidatos.
- Contratar no es suficiente; el reto es construir empleo de calidad. Con una informalidad del 54,5%, las organizaciones tienen la oportunidad de diferenciarse ofreciendo empleos formales y procesos de selección transparentes que impulsen carreras sostenibles desde el primer empleo.
¿Qué significa esto para los jóvenes?
- Hay más oportunidades que hace unos años, pero la competencia sigue siendo alta. La reducción del desempleo es una buena noticia, pero conseguir el primer empleo sigue siendo más difícil para los jóvenes que para el resto de la población. Diferenciarse será cada vez más importante.
- Las habilidades pesan cada vez más que la experiencia. Muchos empleadores buscan potencial, capacidad de aprendizaje y competencias específicas. Poder demostrar esas habilidades puede marcar la diferencia frente a otros candidatos.
- Los mayores espacios de crecimiento están en los sectores que más están contratando. Turismo, logística, actividades profesionales, economía creativa y algunos servicios muestran un mayor dinamismo en la generación de empleo. Conocer estas tendencias permite orientar mejor la formación y la búsqueda de oportunidades.
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SkillBridge convierte estas cifras en decisiones: evalúa habilidades reales y ajuste cultural para que empresas y jóvenes se encuentren con evidencia, no con suposiciones.